viernes, 28 de agosto de 2015

Sentirse

Hace mucho tiempo que no te escribía, que no escribía, y no quiero justificarme, pero es que me resultaba y me resulta extremadamente difícil dimensionar en palabras el tsunami de sensaciones que me han ido pasando.
En el momento que empecé a conectar con mi alma, con mi Ser, con ese algo más, mi devenir vital se ha convertido en un propósito de vida y además en un acompañar a más bellos seres en ese camino.
Oriente durante milenios lleva guiándonos en ese sendero del ser, occidente quiere abrir los ojos y se importa nuevas técnicas para acercarnos levemente a la quietud a través de la atención consciente y me regocija que cada vez más personas vayan más allá en su día a día y no se conformen en sumar días a su calendario vital.
Mi propósito es intenso, fuerte, pero nada fácil y cuando hablo solo acoto inmensas sensaciones que me gustaría pintar en mil colores para traducirlas a todos los seres que quieran oírme. Mi cuerpo me habla y me entrego a lo que él me dice para que mi mente solo sea un susurro de lo que mi Ser establece en mí.
Cada paso es con más vigor aún a riesgo de quemar y mi esencia solo quiere impregnar a todo aquel que se acerca a su llama vital y a su pasión por la vida, y ahí está mi dilema, mi impaciencia, porque debo esperar a que cada uno encontremos nuestro tiempo, nuestro momento para expandirnos.


Sé para lo que he venido, y no, no es fácil, he venido a tender mi mano a todos aquellos valientes que quieren volver a ellos, a conectar con su esencia, con su alma, con ese algo más (pero a la vez todo) a percibir más allá de paradigmas y que se atrevan a jugar con los símbolos, y junto con ellos formar parte de una humanidad que crea su vida desde su serena esencia y que destila amor por todos los poros.
Ahora mismo sé que mis palabra para muchos pueden sonar extrañas y sin embargo para otros les resuena de alguna forma, y para los más avezados esto ya les es vetusto porque viven en un constante estado de quietud, esencial que va más allá de lo aparentemente establecido.
Continuo sintiendo y a través de esas sensaciones me conecto con todo lo que me rodea y en ese intercambio sigo moviendo mi mano para asir a todo aquel que quiera Ser y acompañarnos en este mágico camino.

domingo, 1 de marzo de 2015

Evolución

Inicié este blog como un catalizador del dolor de tu pérdida física, ¿pero realmente sólo fue eso? No. Realmente lo que empezó desde tu marcha y desde estas letras fue mi gran viaje introspectivo hacia mi interior, hacia mi esencia, hacia mi ser. Siempre me cuestioné que había algo más que lo que veían mis ojos, o lo que me decían los demás (vosotros mi familia, los amigos, la escuela, la universidad...) Yo lo he sentido siempre así, aunque las dudas se quedaban en la mente o en el tintero sin llegar a caminar hacia otra dirección o dejar fluir lo que mi interior me gritaba.
Pero desde tu marcha inicié el paso y las creencias se han ido derrumbando más y más lentamente; las patas de la mesa de mi supuesta existencia terrenal las he ido serrando poco a poco hasta que solo queda un leve ápice de lo que heredé.
Un sendero de luces y sombras de subidas y bajadas, de miedos e incertidumbres que voy abrazando e iluminando como un río de luz que serpentea por grandes montañas, precipicios y acantilados que fluye e ilumina cualquier rincón a su paso.


Estoy discurriendo por el curso de mi evolución de mi autorrealización y llenándome de la maravilla del gozo de vivir, aprendiendo de todos los obstáculos y educando con mucho mimo a mi ego para conectar con más intensidad con la luz de mi interior. Saboreo el reflejo de mi persona en todas las personas que me encuentro y descubro infinitas maneras de mirar el mundo, sabios en miniatura, inquietudes colosales, esperanzas a raudales, poderes en las esquinas, soberbias alfombradas y humildad en abrazos.
Soy testigo de un cambio de percepción, de una nueva humanidad que va más allá que se atreve y se descubre ante su poder y su fuerza y saca el coraje para acallar los incesantes parloteos mentales. Los dones se van mostrando, conformando una nueva red de sinergias y me siento absolutamente agradecida del suave despertar y de unirme a abrazar a todos los que siente la vida desde el corazón.

sábado, 3 de enero de 2015

2015 ganando magia

Vivir cada segundo de cada día y domeñar el piloto automático en el que me acostumbro a interactuar. Seguir dominando el arte de ser y estar para respirar cada instante, para conectar con algo más. Y sobre todo seguir creyendo y creando la magia de la vida, del milagro de la vida.
Mirar los colores llenos de matices que me rodean, escuchar los sonidos de mi alrededor y sobre todo de mi interior, oler los aromas que me envuelven, saborear minuciosamente cada uno de los alimentos que lleve a mi boca y tocar, sentir en cada centímetro de mi piel el calor del día a día. Así podría resumir el propósito de 2015.
Estar aquí, algo tan fácil y a la vez tan difícil, las ensoñaciones momentáneas me envuelven y me llevan a perder la armonía y las noches son acontecimientos oníricos llenos de fábulas, retos y reencuentros, me descubro hablando contigo como siempre, con grandes abrazos de saludos y despedida y despierto con un maravillosa sensación de placidez.


Desde la ventana del salón veo salir el sol a través de los pinos y en ese preciso instante en que los rayos de luz atraviesan las ramas es cuando me reafirmo en la magia de la vida. 
Todos los días me envuelven momentos, personas que te hacen conectar con ese algo más, con esa unión con todo y solo puedo hacerlo si estoy 'ahí' absolutamente presente. En este año quiero ganarme más momentos así y que cualquiera que esté conmigo también se llene de mágicas vibraciones. Un año de conectar con esa esencia que nos aporta serenidad, magia y paz.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Círculos

Fluir con la vida es uno de los propósitos que me hice ya hace un tiempo, y esa determinación me está guiando y llevando a reconocer que tanto tú como papá dejaste una herencia en mi inconsciente que levemente voy sacando a la luz.
Ha habido momentos que pensaba que la vida era un puzzle cuyas piezas debíamos ir encajando, sin embargo ahora siento que mi vida son círculos que voy cerrando y abriendo, círculos concentricos que voy recorriendo y por los que voy avanzando. 
Esencia, magia, energía, naturaleza forman parte de mi vocablo y sé que es algo que vosotros me proporcionasteis, ahora añado seres de luz, esas personas que se acercan a mi día a día e iluminan esas zonas de mi interior enmohecidas y olvidadas y que todos tenemos ahí y solo necesitamos algo o alguien que nos acompañe a descubrirlas. 

Me reconozco afortunada y agradecida por todo lo que me regalan los días, por haber decidido querer más a esa persona que miro en el espejo, ese yo más sencillo, sereno y conectado más y más a lo misterioso e insondable de todo. Aprendiendo más y más cada día de todas las situaciones y de todo aquel que intercambia aunque sólo sea una mirada conmigo. 
Y no todos los días son iguales porque la añoranza de la ausencia física a veces me sacude, aunque ahora la acepto, la abrazo, respiro hondo..., y ahí, en el silencio sé que nos encontramos.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Otoño

Ya está aquí el otoño y en la ciudad dónde nos criamos se nota realmente. Las horas de luz menguan, el frío nos adorna las mañanas y las noches y las hojas de las árboles empiezan a caer.
Y reconozco que esta estación tiene su encanto, su luz suave envuelve las cosas y les proporciona un aura mágica, el color de los bosques se torna espectacular rojizos, anaranjados, marrones...
El otoño ayuda a la introspección, a la vuelta al recogimiento, el reconocerse a uno mismo, el no olvidarse que la principal relación de nuestra vida es con nosotros y me recuerda que para dar amor he de empezar por amarme a mi misma.
Esta estación invita al sofá bajo una suave manta mientras te deleitas en la lectura de un libro y da igual el tiempo de fuera porque disfruto de cada instante de lectura y de la compañía. Los encuentros en casa con amigos se prolongan más que de costumbre porque el calor del hogar anima a la conversación y al reencuentro.


Los cafés de la ciudad se llenan de estudiantes e inunda la ciudad de entusiasmo ante la nueva etapa que se abre en sus vidas e impregnan cada piedra de los monumentos de una alegría especial.
Para muchos el otoño es el inicio de sus vidas con nuevos proyectos e ilusiones con impulsos de cambios, después de un estío alejado de todo. Así que me gusta esta época del año y le doy la bienvenida y las gracias a todo lo que viene con ella.

jueves, 10 de julio de 2014

Lo bueno del coaching: une los puntos

Desde que decidí cambiar el rumbo de mi vida la ingesta de libros de crecimiento personal ha aumento proporcionalmente como mi curiosidad por el ser humano. Y ahora me doy cuenta que siempre fui curiosa y observadora y, es más, todos los que me conocen lo perciben. Tú me describías en tus pequeños escritos como una niña observadora y muy inteligente (que me pregunto que es ser muy inteligente) y siempre atenta a los vaivenes de los adultos que me rodeaban.
Nunca es tarde para desarrollar la inteligencia emocional y llevo haciéndolo desde hace mucho tiempo porque como dice uno de los profesores (con los que más he disfrutado): "Nunca es tarde para recuperar tu infancia". Así que percibo que todo me lleva a eso, a fascinarme por el ser humano y a buscar una sociedad más amorosa y lo que me ha parecido incoherente en mi carrera profesional empieza a encajar en un puzzle que mantiene mucha coherencia.
Como decía Steve Jobs en su célebre discurso en la Universidad de Stanford, estoy uniendo los puntos, y lo que parece un sinsentido tiene un equilibrio en mi amor por la vida y por las emociones que nos mantienen.


Disfruto con cada persona que ayudo a reconectar con ella misma que acepta sus emociones y baja sus niveles de ansiedad y estrés. Es una sensación maravillosa percibir como una misma persona que llega a mí confusa y perdida se marcha de mi lado más calmada y empezando a armonizar su vida.
Creo que no existen los gurús ni las grandes recetas, si no que uno poco a poco tiene que atreverse e ir descubriendo que es lo que quiere y lanzarse a ello construyendo su propio camino y disfrutando de cada pequeño paso. Así la serenidad, la armonía se instala en la vida. Esto lo que me encanta del coaching que te ayuda a realinear tus valores, con tus pensamientos y tus acciones. Une los puntos.

sábado, 31 de mayo de 2014

Misión

Nietzsche decía que "quien tiene un porqué para, vivir, encontrará casi siempre el cómo". Mamá siempre me ha dicho que vine a esta vida para algo y ella creía que era porque tú te marcharías y quedaría yo para suplir tu ausencia. Ahora sé que hay más cosas las que me hicieron luchar contra todo obstáculo y abrirme a llegar a este mundo.
Recuerdo que con dieciséis años me dediqué a encuestar a las personas de mi entorno de cualquier edad a qué aspiraban en la vida, buscaba los porqués de los demás para saber si así encontraría el mío. Las dudas siempre me han acosado y corría por conocer el exterior, preguntar para conocer los porqués de la vida. En la adolescencia fui una duda metafísica, ¿para qué venimos?, ¿tenemos un desempeño especial en la vida?, ¿a dónde vamos?, ¿hay vida más allá de la muerte?, ¿dios, buda?
Siempre tuve una persona con la que mantenía conversaciones de ese tipo, aunque siempre teníamos la huella inherente del sufrimiento vital, que nos hacía decantarnos por el tono grisáceo. Tú tenías tus momentos, variabas de los más vivos colores al más intenso negro, a diferencia de nosotros siempre fuiste de altos contrastes.


Y ahora estoy aquí autodisciplinándome viviendo en el aquí y el ahora, iluminándome para poder dar luz, aprendiendo tanto y expandiéndome de una manera que nunca pude suponer, cuanto más avanzo, más me conecto. Hay momentos de subidas, de bajadas, pero mientras hay miedo eso implica que está creciendo y aquí estoy viendo en los obstáculos lecciones vitales. Tengo sueños, tengo miedos, pero tengo ilusión y sobre todo quiero compartirlo.