Y sigo y sigo analizando, ahora me cuestiono cómo nos comportaríamos si supiéramos desde que nacemos nuestra fecha de fallecimiento. Incluso si tú hubiéras vivido más moderamente o más locamente si hubieras sabido que contarías con 43 años de vida.
No sé si tener clara la fecha de caducidad humana serviría para cambiar al mundo hacía un desenfreno constante, o todo lo contrario. Seguiré observando y encajando esa idea a las personas que me rodea porque no todas reaccionarían igual. Hasta yo misma no sé en que derivaría mis acciones si supiera el día de mi extinción, quizás me convertiría en una loca de la fiesta y olvidaría mis gustos espartanos, o me internaría en el mundo de la meditación y del estudio humano. No sé solo se me ocurren extremos en vez de llevar una vida sencilla con desvelos, meditación, introspección, expansión... todo en pequeñas cantidades, todo por el gusto de las pequeñas y variadas cosas de la vida.
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