jueves, 6 de octubre de 2011

Aptitud


No sé si es la crisis casi mundial lo que está llevando a que mucha gente esté retornando a la espiritualidad. Tú me regalaste un libro que para algunos lo clasifican de autoayuda, otros una soberana estupidez y otros la biblia de su vida. Reconozco que odié ese libro después de tu muerte porque aparentemente no había servido para nada, no evitó tu enfermedad, ni tu sufrimiento, ni tu marcha... Pero ahora cuando lo abro y leo: "Quiero que seas muy feliz y este libro sé que te ayudará . Busca y lo verás", lo guardo como un tesoro aunque no abra ni una sola de sus páginas porque esa frase es suficiente para mí. Aún así la aptitud ante la vida, ante el devenir de las situaciones se está convirtiendo en un manifiesto, incluso para algunas comunidades científicas. Cada vez son más los que intentan recordar al mundo la capacidad de la mente para mejorar tu entorno.
Sentirte agradecido y relativizar los problemas es un dogma de fe para los seguidores de este libro, e incluso para los estudiosos de algo llamado epigenética. Curiosamente cuando más estabas inmersa en esta filosofía de vida, más a gusto contigo y con lo que te rodeaba, todo se truncó, aunque yo creo esto te llevó a que pudieras irte más tranquila, sin perder en ningún momento la vitalidad, paradójicamente.
El mundo no es justo y gente maravillosa se marcha constantemente, pero con la gran suerte de dejarnos un legado del cual aprender, con el cual recordarlos permanentemente. Gracias por regalarme el libro sigo perseverando por mejorar mi aptitud.

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