lunes, 28 de mayo de 2012

Tacto

He visto y leído muchas películas que hablan sobre viajar en el tiempo, aun recuerdo que vimos en concreto la última versión cinéfila, por ahora, de 'la máquina del tiempo'. Me encantaría viajar en el tiempo volver al pasado, aunque solo sea como mera espectadora para recordar destellos que he olvidado de ti, pero lo realmente magnífico sería volver a tocarte.
El sentido que más echa uno de menos de alguien es el tacto y el que más nos cuesta a todos practicar, las distancias cortas nos aterran, a la vez que las necesitamos y añoramos, besos, caricias, abrazos... nos nutren desde la niñez y se pierden para siempre con la muerte. Nos agredimos con el tacto y nos queremos con el tacto; ponemos y quitamos barreras alejándonos y acercándonos, y lo peor de todo es que pueden doler más lo besos y abrazos que no damos.
No sé porqué puedo llegar a recordar tan detalladamente tus manos, como las de papá y olvidar nimiedades del día a día. También mis manos se endurecen con el tiempo, muchas veces notó que pueden hablar por mi más que mi boca o mis ojos. Toco los suaves pétalos de las rosas del jardín y siempre alguna espina me recuerdan su valor para acabar sangrando o con alguna herida. Está claro que la naturaleza es pura poesía de nuestras vidas.
No me gusta el tiempo que estoy viviendo, aburrida de las noticias, la economía, la indignación, el desasosiego, las prisas, el malestar... Cerraré los ojos y procuraré evocar que sentía cuando estabas a mi lado, aunque eche de menos tu tacto.

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