Volví a mis derroteros, a un pequeño automatismo laboral que me ha pasado factura, pero como no hay mal que por bien no me venga, gracias a esta crisis estoy aprendiendo mucho de mí y de los demás. A pesar de los pesares tengo que estar agradecida porque esta pequeña caída me está mostrando que hay personas maravillosas que me rodean, que aunque no siempre están ahí, aparecen en el momento idóneo.
Yo siempre estuve convencida de que tú estabas rodeada de mucho amor, tu carácter pasional imprimía esa pasión a tu vida, a tu entorno y a todo lo que hacías, así que era imposible que no tuvieras mucho amor, a pesar de que mucha veces no lo vieras. Y ahora estoy aquí, yo, percibiendo todo eso, siendo una décima parte de apasionada de la vida que lo fuiste tú, lo noto. Nunca imaginé la empatía que se puede llegar a crear
No hay comentarios:
Publicar un comentario